sábado, diciembre 05, 2009

Mi novia me dejó por un mouse

Por Fabricio Simeoni y Fernando Marquinez
(Edición en simultáneo con Postales Intersticiales)

Mi novia me dejó por un mouse.
Cuando descubrí su irrenunciable devoción por el gran Dios Windows, ya era demasiado tarde. De haberlo sabido antes, no hubiese masticado del último queso, lamiendo la trampera como si en cada erupción labial la lengua se hiciera óxido, como si de la nada surgiera un beso Camembert, la fortaleza de la trampa sin suponer la coalición del encarecimiento virtual del suero raíz. Pero una religión pixelada carga con los males de todo credo y conozco perfectamente a ese ratón insano que sólo cliquea iconos mansos antes de la rebelión. Abriendo y cerrando las incidencias de un link hacia otra Vía Láctea, hacia otra precaución de los espasmos para completar esa insípida cadena de espirales sometidos al capricho de lo desechable. Una comisura atávica provocando secuencias en cadenas, comentarios disparados en medio de dedos que gotean sobre teclados. Y ella movía sus manos rápidamente, por nada del mundo quería quedar fuera del Google. Y respiraba hondo, ante los mensajes de error o cuando descargaba música de manera ilegal. La vista previa se diluía a pocos metros de cristal líquido.
Mi novia me dejó por un mouse.
Y ahora ando dando tumbos, buscando ancestros comunitarios debajo de las pantallas, esperando un diluvio que nos electrocute, revolviendo viejos esqueletos entre la fauna consentida de un slide-show. Vivimos separados por la influencia desavenida de un click derecho. El reposo es la escena, la placidez incauta de los desamores, el rodaje estomacal sin guión ni cuerpos que se desnudan en la intemperie sin resguardarse de la luz que los adormece .
Sobre el nick que decía "el tiempo es tirano, sos un maldito enano" ahora figuran las islas inoportunas de un flagelo meado, yo lo vi en su msn como si todo ese amor hubiese ido a parar a una almohadilla infectada por el diablo. Ella puso ahora la clave de una elocuente tradición "seguí comiendo queso maricón, te dejé por un ratón". Todos lo que sugiere la figura retórica de un no disponible. Recuerdo perfectamente cuando me decía:”la tecnología no existe nene, es un invento para engañar la propia inestabilidad que genera existir”.
Yo también cambié el nick "sos la ilusión que ilumina cada ventrículo de mi vida" por "sos puta". No podemos respirar del mismo néctar, vamos buscando actualizar la barra de herramientas sin que se nos inunde la casa. Ya no la tengo recostada en mi cama con las tetas incrustadas en las aletas del ventilador de techo, ya no pone manteca a en las tostadas cada mañana infértil cuando la sangre se amontona hasta que cae el dulce. No me quiere más, ahora baila en las veredas con la esfinge de un roedor y seguro saldrá despedida al infinito como sometida al riesgo de otra ventana.
Mi novia me dejó por un mouse.
Si al menos los aranceles de esta conversación los pagara Microsoft, porque mi amor no tiene precio y se balancea como un cuerpo usurpado ante la mirada atenta de los bloggers.
La madrugada golpea esta vez como si antes no hubiese madrugadas, ni golpes, ni esta vez. La reclusión perpetua es la mejor bienvenida a estos lares de intervenciones anquilosadas. Vuelven los chicos, salen de otra lectora para terminar evadiendo el final de la noche con la presunta calidez de un alfabeto deslucido y todavía me pregunto cómo será el sexo de un ratón, hacer el amor después de un doble click.
Si hubiese jaqueado su password la historia sería otra, pero nunca me animé.
Apenas si pude volver a hablar con ella un par de veces, la muerte de un amigo en común pareció deparar una excelente ocasión. Pensé que el dolor restablecería nuestra conexión, pero solo obtuve un “qué mal, se murió Tito, vi su entierro por You tube, no se puede creer, tenía una banda ancha que era un rayo de luz, ayer mismo estuvo posteando en su facebook.” En nuestro segundo encuentro, vía chat, porque ella ya no toleraba mi presencia, susurró fríamente su nuevo leit motiv: ”lo virtual se asemeja a la melaza, sí, la miel es una cosa que ya no recordamos, porque quedó en otro hardware” y al mínimo intento de desviarla del tema soltaba un lacónico: “pienso en probar un nuevo antivirus, pronto el mundo será irrespirable sin escafandras”.
Mi novia me dejó por un mouse.
Una horma fatua espera que la reinicie, los emoticones proveen una última maniática brazada en las alcantarillas de los monitores. No tengo una mísera clave de acceso pero aún así, nada ni nadie podrá detenerme
Cuando elimine la última foto alojada en la web seré liberado de todo los vestigios y ella tan solo interpretará un papel secundario en la papelera de reciclaje.
Mi novia me dejó por un mouse.
Llueven cables sobre los techos, pero no me sirven. Yo sólo busco una amnesia inalámbrica, algo que borre de una vez por todas los archivos temporales de esa pasión que se agotó.

sábado, noviembre 21, 2009

the ultimate external edge / naturalizar lo extremo (Daniel Greco)



it´s hard the effort
that undoes love
that hardly sustains,
embraces in its way
an infinity webbing.

(trad. / arr.)

es arduo el afán
que desliga el amor,
lo que apenas ata,
sostiene en su trayecto
un tejido de infinitud.

TEXTO: Daniel Greco.
FOTOGRAFÍA: Marquinez.

jueves, julio 23, 2009

jueves, mayo 07, 2009

What´s he building in there? (Tom Waits)


¿Qué está construyendo ahí?
¿Qué diablos está construyendo ahí?
Él tiene suscripciones a esas
revistas… nunca les presta atención
cuando llegan
Él está escondiendo algo del resto de nosotros
Él es todo para sí mismo
creo que sé por qué
El arrancó la hamaca del árbol
por lo que veo no tiene hijos propios…
No tiene perro
no tiene amigos
su césped se está muriendo ...
Y ¿qué pasa con
todos esos paquetes que envía?
¿Qué está construyendo ahí?
Con esa portátil colgada en la escalera
¿Qué está construyendo ahí?
Te digo una cosa
él no está edificando
una casa para que jueguen los niños
¿Qué está construyendo ahí?
¿Qué es ese sonido que brota debajo de la puerta?
Está hundiendo clavos en un
piso de madera dura ... y yo
juro por dios que escuché que alguien
gemía despacio… y aún sigo observando
la luz azul de un programa de televisión...
Él tiene un router
y una mesa plegable
y no vas a creer lo que vió Mr. Sticha
Hay veneno debajo del lavadero por supuesto
pero hay también suficiente
formaldehído como para atragantar a un caballo
He oído que tiene una ex-esposa
en un lugar llamado Mayors Income, en Tennesee
y que solía tener una
consultoría de negocios en Indonesia...
¿Qué está construyendo ahí?
¿Qué diablos está construyendo ahí?
Él no tiene amigos
pero recibe una gran cantidad de correo
Apuesto a que pasó un poco de tiempo
en la cárcel...
Escuché que anoche andaba por el tejado
señalizando con una linterna
y ¿qué es la melodìa que siempre está silbando?
¿Qué está construyendo ahí?
¿Qué diablos está construyendo ahí?
Tenemos derecho a saberlo...
(Traducción libre de Fernando Marquinez)
Del álbum "Mule Variations", 1999.

jueves, abril 23, 2009

Poema hallado en la papelera de reciclaje

Video que forma parte del proyecto "TEXTURAS, escritores en imagen", que editó la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Rosario, año 2007.

Fotos, texto y voz: Fernando Marquinez

Música: Germán Roffler

Dirección de sonido: Alexis Kanter

Producción: Federico Tinivella


video


sábado, abril 04, 2009

DE JOHN LENNON A KURT COBAIN (quince años sin Kurt)

Kurt Cobain ( 20/2/67 - 5/4/94)

El largo y sinuoso camino de la decepción
A pesar de las marcadas diferencias existentes entre John Lennon y Kurt Cobain, ambos pueden ser considerados “voceros generacionales” de sus respectivas épocas. No obstante, los dos músicos coinciden en un final similar: las balas marcaron su salida de este mundo.

Cuando en 1970, apenas separado de los Beatles, Lennon afirmaba que el sueño había terminado, en el tema Dios (God) de su primer disco solista, casi nadie le creyó. Es más: muchos esperaron fervorosamente la reunión de los Beatles durante toda la década del 70, desoyendo completamente a John, que se adelantó a todos, incluso al idiota de Mark Chapman, su asesino. Sin embargo, la salida de escena de Lennon fue paulatina. Luego de unos cuantos discos solistas se recluyó en su hogar matrimonial a cuidar a su hijo y a “hacer pan”.Su crimen, frente al edificio Dakota en Nueva York, en 1980, justo cuando intentaba volver al ruedo musical, desnudó la cruda realidad del comienzo de una década frívola y carente de emociones. Porque a fines de los setenta el punk se había condenado a muerte en el momento mismo de su definición (no hay futuro), el rock sinfónico aburría con su complejidad, los hippies de antaño se habían convertido en yuppies, el amor libre temblaba acosado por el fantasma del sida, las drogas psicodélicas habían sido reemplazadas por la cocaína; nadie pedía ya una oportunidad para la paz, ahora era cuestión de esquivar las bombas y salvarse de alguna manera, las tensiones de la guerra fría y la amenaza nuclear se combinaban con la new wave, las discotecas, el sonido de los sintetizadores y las voces robóticas La década del 80, anodina y chata salvo contadas y honrosas excepciones, entregó una siesta prolongada y sin sacudones, raros peinados nuevos y mucha superficialidad .
Pero a fines de los 80 se gestó un movimiento musical en Seattle, Washington, al que se le dio el nombre de grunge y que pareció despertar del letargo a esa juventud adormecida. El grunge expresaba su disconformidad mediante la indiferencia, sus letras manifestaban apatía y decepción acerca de los valores tradicionales y la familia, también se referían a la marginación social. Los grupos musicales actuaban el clubes chicos y grababan en discográficas independientes . Se cree que el término grunge fue utilizado por primera vez por Mark Arm, cantante de Mudhoney, una de las bandas pioneras, junto a Soundgarden, Alice in Chains, Mother Love Bone y Pearl Jam( una de las pocas que sigue teniendo vigencia en la actualidad). Pero el estallido masivo de la corriente grunge se produce cuando Nirvana edita Nevermind (1991) en la discográfica Geffen Records y su tema Smells like teen spirit (Huele como espíritu adolescente), se convierte en el nuevo himno generacional a partir del gran espaldarazo que le da la cadena MTV con la masiva difusión de su videoclip. Se dice que el título de este tema fue tomado de una inscripción que hizo una chica en las paredes de la habitación de Kurt Cobain referida a la marca de un desodorante popular en aquellas épocas: “Kurt smells like Teen Spirit”. El éxito internacional de Nevermind no solamente popularizó el grunge sino que abrió el camino a todo un abanico de tendencias musicales diversas que conformarían el auge del denominado rock alternativo que predominó en casi toda la década del noventa. Pero si hay una figura que representa el espíritu del grunge es Kurt Cobain, quien nace en Aberdeen, ciudad cercana a Seattle, en 1967, año en el que John Lennon cumplía 27 años, como veremos ese número será emblemático en su rápida vida. Kurt Cobain era un joven profundamente insatisfecho. Venía de una niñez difícil, hijo de padres divorciados, se había ido a vivir con su madre, quien lo echó de su casa en varias oportunidades, llegando alguna vez a pasar la noche bajo un puente o en los asientos de un automóvil. Aberdeen era una ciudad oscura y fría, según la definición de Kurt, “una ciudad de leñadores ignorantes”. Kurt se interesó profundamente por la energía de las bandas punk y poco a poco fue entrando en el circuito musical underground de Seattle. Conoció en 1985 a Krist Novoselic y luego de tocar con varios músicos y bajo diversos nombres, formaron Nirvana en 1988 con el baterista Chad Channing quien luego sería reemplazado por David Grohl. “Nirvana intenta fusionar la energía del punk con riffs de hard rock, todo en el ámbito de una sensibilidad pop. El punk es libertad musical, es decir, hacer y tocar lo que uno quiera. Nirvana significa libertad lejos del dolor y sufrimiento del mundo exterior”, dice Cobain. La banda trataba de dar una imagen anticonsumista, antimaterialista, desafiante y casi siempre terminaban sus recitales rompiendo sus instrumentos. Kurt pensaba que la llegada de los noventa había supuesto al menos una forma de cambio social: “esta es la primera generación que ha propiciado la continuidad musical entre ellos y sus padres” y criticaba ferozmente a la generación denominada “baby boom” (nacidos después de la segunda guerra mundial): “Lo que hicieron los hijos del baby boom fue transformarse en los mayores hipócritas, yuppies y conformistas que jamás ha producido una generación”.
Paulatinamente Kurt siente como ese movimiento de contracultura se convierte en una moda absorbida por el sistema. Se crea una estética arquetípica del joven alternativo: camisas leñadoras, pelos rubios y vaqueros rotos. Perseguido por la adicción a la heroína, sus conflictos de pareja y una dolencia estomacal que no lo abandonaba y que le causaba profundos dolores cotidianos, saturado de Nirvana, su carrera musical y el significado del éxito, Kurt entra en un tobogán decepcionante. Se sentía un hipócrita delante de su público, consideraba que había abandonado a sus viejos compañeros y a sus fieles seguidores. Pensaba que Nevermind era un disco demasiado comercial. Su sucesor In Utero tenía otro sonido, mucho más denso y oscuro, con el que intentaba desairar a la compañía discográfica que le pedía un “Nevermind II”. Pero sin duda lo que más desagradó a Kurt fue la edición del “MTV Unplugged”, exitosa obra de la que se arrepiente por haberse sometido a las pretensiones de la industria discográfica. Luego de varias crisis y de un intento de suicidio con Rohypnol y alcohol, Kurt se dispara un tiro en la boca con una escopeta, poco después de abandonar un tratamiento de desintoxicación, aunque algunos siguen sosteniendo una supuesta hipótesis de asesinato y ponen en duda la veracidad de parte de la llamada “Carta del suicidio”, a la que dicen que Courtney Love, esposa de Cobain, le agregó un párrafo final. Kurt tenía 27 años, como Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison y Brian Jones, pasó a integrar “el club de los 27”, con la diferencia de que su muerte no fue ocasionada por sobredosis.
Kurt se convierte en el primer ícono inmolado del movimiento grunge, la perfecta encarnación del espíritu rebelde e incomprendido que salta del anonimato al estrellato y se siente incapaz de manejar esa contradicción. Pasó a estampar con su cara millares de remeras y posters, a crear disputas judiciales entre sus ex compañeros y su esposa, pero al margen de toda miseria humana y los designios del marketing, dejó una huella visible, una herencia musical insoslayable que seguirá perdurando con el paso del tiempo.


NOTA: las citas de Kurt Cobain fueron extraídas de los Diarios de Kurt Cobain, papeles privados del músico vendidos por su esposa a los editores por cuatro millones de dólares y que abarcan seis años su vida (1988-94)

Carta de Suicidio de Kurt Cobain

NIRVANA - IN BLOOM


GOD - JOHN LENNON

sábado, febrero 28, 2009

Un método poco usual


Si nos encasillamos en lo que actualmente se denomina “pensar lógico”, encontraremos que todas las decisiones tienen un límite, un punto que aunque parezca sumamente abstracto y pueda infinidad de veces ser pasado por alto, establece la diferencia entre lo palpable y tangible (y por lo tanto podríamos decir lo evidentemente seguro) y lo meramente especulativo, lo riesgoso, que aunque no se percibe se manifiesta fastasmagóricamente en el sendero de la posibilidad. Debo decir, muy a mi pesar, que la mayoría de la gente se abstiene de traspasar la tan mentada frontera, actitud que obedece al producto de conductas temerosas, de conciencias huyendo como ratas de todo acontecimiento que salga de “la normalidad media establecida por los cánones morales”.
Pero por suerte para nuestra nefasta humanidad, aún quedan mentes atrevidas, capaces de derrumbar la sólida construcción monolítica de la inmunda lógica, aún quedan esos cerebros privilegiados que, con su valentía y audaz desafío a la vida dejan sus nombres inscriptos en la memoria de otros hombres.
El caso de F.M. fue de lo más peculiar. Hijo de padres millonarios, de manera alguna se había destacado como niño prodigio o algo que se le pareciera. En realidad, desde su más lejana infancia siempre había sido catalogado como un inservible, como una profunda desgracia para su familia. Y no era para menos, tan horrible era el pobre con su figura rechoncha, su cara de jabalí, su nariz de buitre, sus modales de estúpido-incorregible y su intolerable y repugnante voz chillona... Lamentablemente para sus padres, el tiempo, lejos de producir un cambio favorable, lo había tornado tan desagradable hasta el punto de generar en su familia un profundo odio: pensaban seriamente en deshacerse de él.
Pero he aquí lo inusitado, lo improvisadamente genial, la verdadera prueba de lo que puede una mente humana libre de ataduras. F.M., dándose cuenta de la situación (bastante precaria a esa altura, ya que sus progenitores amenazaban con desheredarlo ante el más estúpido de los motivos), ideó el plan maestro que aún hoy lo mantiene en el recuerdo de los demás mortales, gracias a una oportunidad que se le presentó y supo aprovechar magistralmente. El hecho ocurrió precozmente, en 1982, cuando nuestro héroe contaba con dieciocho años de edad. Como todos sabemos, en esa época los hombres eran sorteados para cumplir con el servicio militar obligatorio y solamente los números bajos eran los que se salvaban. El desventurado F.M., ante la algarabía de sus familiares que soñaban con la posibilidad de un año sin su presencia, sacó el número 923, lo que significaba que le tocaba la Marina y que el lugar de cumplimiento del servicio iba a ser bastante lejano, es más, probablemente pasara mucho tiempo embarcado. Debo añadir para información del lector que en esos años el servicio militar era rigurosísimo y sólo con mucho dinero de por medio podía uno salvar su pellejo. Por supuesto que los millonarios conocían a gente influyente, a personajes importantes que habrían podido hacer algo, pero no estaban dispuestos a malgastar ni un céntimo de su fortuna para la salvación de su despreciable e inmundo vástago. Pero ellos no sabían lo que el destino, con su densa sombra pegajosa e implacable, les depararía.
A continuación, transcribo parte del interesante diálogo entre F.M. y su padre en el transcurso del cual surgió de la lúcida inteligencia del primero la jugarreta histórica que le daría la gloria. Trataré de ser breve y conciso, obviando detalles que solo servirían para adormecimiento del lector
-Padre, como sabrás he sido sorteado para cumplir con el servicio militar -chilló F.M.- Necesitaría que me prestes dinero para poder salvarme. Detesto el ejercicio.
-No pienso tirar mi dinero tradicional y casi me atrevería a decir sagrado para que un imbécil de mierda como vos no cumpla con algo que tal vez le sería provechoso y le daría un aprendizaje de vida -expresó el padre en forma desmesuradamente irónica.
En ese momento las fuerzas de F.M. parecieron renacer. Su abominable rostro pareció iluminarse de pronto.
-Papá, te gustaría deshacerte de mí para siempre? -dijo sonriendo.
-Nada me haría más dichoso que no verte más. Sos la vergüenza que envilece nuestra estirpe -contestó el padre con una mirada francamente antipática.
Los ojos de ambos se cruzaron en un punto imaginario. No se parecían en nada. Tal vez la animosidad paterna provenía de una supuesta infidelidad de la madre con un cobrador de seguros pero, ¿quién podría asegurarlo?
-Tengo una gran idea que quizá pueda complacerte -prosiguió F.M.- pero si querés ganar también tenés que arriesgar , aunque sólo en forma mínima ya que contarías con un 99 posibilidades a favor y un uno por ciento en contra.
-Tratándose de no verte más arriesgaría mucho más que eso.
-Entonces lo que te voy a proponer te va a gustar mucho.
-Hablá -dijo el padre que empezaba a ponerse ansioso.
-Me voy a salvar del servicio militar sin tu ayuda económica -expresó F,M. impasible.
-Lo que dijiste es la estupidez más grande que he oído en mi vida. ¿Qué tiene que ver con nuestro asunto? Vamos, aclaralo rápido, estoy perdiendo demasiado tiempo con tus pelotudeces.
-Bien, el trato que te propongo es el siguiente, se trata de una apuesta. Si logro mi cometido me tendrás que entregar todo el dinero y las propiedades de la familia. En caso contrario me desheredarás, yo me iré de aquí y nunca más me volverás a ver. Lógicamente, haremos los trámites indispensable ante un escribano que legitime toda la documentación correspondiente a las dos opciones posibles y en cuanto se conozca el resultado se procederá a disponer de nuestras respectivas suertes.
-Jamás pensé que sería tan fácil desprenderme de vos, basura infecta. En poco tiempo serás un soldado, un colimba arrastrado y alcahuete. No veré tu sucia cara ni en fotos- aseguró el padre saliendo de la habitación tras un violento portazo.
Pero el millonario se había equivocado. F.M., rompiendo todo tipo de esquemas, cruzó la barrera de la lógica, inscribió su nombre en el pedestal de lo inusitado y consiguió su difícil cometido. A los dieciocho años se convertía en el millonario más joven del país. Desde entonces, su detestable familia vivió muy lejos del viejo esplendor, soportando pobreza, hambre, penurias y humillaciones.
Y F.M. siempre sonreía al contarlo. Siempre con su cara de jabalí, su nariz de buitre, sus modales de estúpido incorregible y su voz chillona insoportable. Siempre desde su silla de ruedas, que comenzara a usar luego de que un tren le amputara ambas piernas aquel día en que pasó a integrar la lista de los grandes.

martes, enero 13, 2009

Chau Alejandro

ALEJANDRO SOKOL (1960 - 2009)

HOLA QUE TAL - LAS PELOTAS