lunes, octubre 02, 2006

PULPA (antología poética-gastronómica)



El jueves 28 de setiembre pasado diez poetas rosarinos presentamos en el CAFÉ DE LA FLOR (Rosario) una antología poética-gastronómica. Aquí les dejo la tapa del libro (espectacular diseño de Fernando Bottazzini) y uno de los poemas de mi sección. En este caso, toda la impiedad de un domingo de ñoquis se apresura a devorar nuestras entrañas para someternos a ese reverbero de la desesperación que conduce a una insensata cotidianeidad. Nick Cave terminó por regalarme el título y mi depresión dominical pudo transitar un camino mucho más decoroso.
Bah, eso es lo que yo me creo...


SUNDAY'S SLAVE

Sunday's got a slave / Monday's got one too
En “Sunday’s Slave” de Nick Cave & The Bad Seeds

El reloj inyecta sus agujas en las sienes,
una promesa de fugaces ravioles domina
el bestial instinto de mediodía
anestesiado por medialunas resecas,
una radio oxidada y futbolera
fermenta la espera de la única neurona
mientras desde el living
el televisor dispara la misma imagen en desuso:
un pollo que no tiene bronceador ni amigos en la rotisería
pero si un primer plano en el comercial
de las góndolas del shopping.

La paciencia se adormece en su vértigo cotidiano,
el café se suicida con azúcares y cremas,
un sachet inflamado de sequía
se retuerce en la heladera
como un contorsionista fuera de órbita.

El gato come restos de manteca
antes de volcar el vino destinado al almuerzo.
Miramos de reojo al diario que fue meado por el perro,
la promesa de una tarde soleada
insiste con su irrisión de espantapájaros.
Mates costumbristas
otorgan obviedad a lo autóctono telúrico.

Salimos a la calle y todo parece ser lo mismo.
En el bar de esquina los naipes se mojan,
la saliva de viejos tramposos
carcome sus perímetros.
Los primeros vahos de vermouth
se expanden en el susurro del pantagruélico feriado.
Seguimos de pie,
aunque casi desde el principio
nos reconocemos
irreversiblemente perdidos en cierta esclavitud
y silenciamos nuestra miserias
como una olla a presión que cede
a la morosidad de algunas calorías;

nos sometemos al ardor del agua fría,
al paseo del perro,
a la lectura del diario,
a la esquirla de la náusea
devenida en número rojo de almanaque.


Leer comentario de PULPA en Rosario/12 Web, por Sonia Scarabelli

Si quieren leer el libro entero, este es el link:
PULPA

Les recomiendo, además de los poemas, que lean el prólogo de Beatriz Vignoli ("En la cuna del hambre, comiendo del árbol de la poesía: Diez poetas de Rosario cantan a los alimentos"), que me pareció excelente.

5 comentarios:

Persio dijo...

bueno la verdad es que aun estoy en proceso de digerir esta avalancha de poesía gastrónomica que tanto me llena el alma y el buche.
El prologo de Vignoli, aún está en periodo gástrico pero promete demasiado, en cuanto a vuestras letras siempre logran desmontar en mi todas las estanterias establecidas de la gramática.
Como siempre la oscuridad (en este caso estomacal) nos muestra tal cual somos y el amigo Cave ha caido como anillo al dedo.
Saludos y exitos en esta nueva ventana q se nos abre desde tu bunker equilibradamente disparatado.
Abrazos de ley!

La puta que no te parió dijo...

Esto me atrae poderosamente, eso sí, ¿Me permite poner a prueba mi intuición con Ud pero persiguiéndo tan solo mi propia gratificación o corrección venidera?
O sea, ¿Me ayuda conmigo misma sin trasladarlo a un título personal de su pertenencia exclusiva?

Me autorizo en su nombre, perdoneme si me equivoco pero es parte de mi autoevaluación.

Esto me suena a relleno de prosa poética superficial que extienda camuflada con gran habilidad:

"El gato come restos de manteca
antes de volcar el vino destinado al almuerzo.
Miramos de reojo al diario que fue meado por el perro,
la promesa de una tarde soleada
insiste con su irrisión de espantapájaros.
Mates costumbristas
otorgan obviedad a lo autóctono telúrico."

El resto me resulta genial!
Beso

Marquinho dijo...

Amigo Persio: bienvenido a las parcelas donde el disparate encuentra sosiego antes de volver a dispararse.Y no se empache con la poética gastronómica. Abrazos, perdiendo el equilibrio.

Biosofia: en primer lugar, gracias por el comentario y bienvenida. En segundo, es posible que muchas veces se mimetice la frágil línea que existe entre la poesía y la prosa poética. Recuerdo a un escritor que respondía irónicamente, cuando se le preguntaba por la diferencia entre poesía y prosa: "el ENTER", contestaba. En el caso puntual de SUNDAY'S SLAVE, su intuición está bastante afinada, originariamente fue concebida como prosa.
Beso y prometo visitar su blog en breve.

La puta que no te parió dijo...

Gracias a Ud. mon amis, es un placer poder mantener una charla en estos términos.
Beso, nos veremos más seguido, !!!LO TENGO LINKEADO¡¡¡ ja ja ja!
;)

Anónimo dijo...

Pulpa picada. Hojeando poemas de tal materia portadora de proteínas se llega a la precaria conclusión que la comida se ha transformado en una excelente manera de calibrar los sentidos como el mejor gusto pareciera dictar a las percepciones mentales de aquel que está próximo a deglutir o al menos apreciarla. Este proceso se ha traducido en palabras portadoras de imágenes que proyectan el paso ciego que va desde el deseo purificado de las taras y tabúes de eunucos a la más clara realización sobre la cosa deseada. Hay que mirar ese camino en las metáforas, en el camino que la metáfora traza entre lo significado por ella y la palabra que nos sugiere tal significado. Como esa imagen de la amplificación de la dimensión humana en Güiamet: “laderas y desfiladeros” frente a un “gigante decidido” metáforas de los tallarines y un niño a punto de comerlos que presenta nuestra inmensa incertidumbre de saber que ES precisamente ser humano. Ese trazo que queda entre la imagen significada del niño frente al plato y sus metáforas de imágenes de montañas y valles está la trayectoria de la humanidad con su historia de hacer a este planeta para animales un lugar para los humanos nada menos que humanos. Esta es una posible lectura. En todo caso lo que comprueba “Pulpa”… (No sé porqué esta palabra no la puedo separar de Isabel Sarli -curiosamente negada en los diccionarios enciclopédicos españoles-)… es que no existen razones para separar lo que es arte menor o arte mayor sino aquella de la que proviene de las dictaduras mono-lógicas del Poder y no de las palabras y las cosas.
DIPUGAY,