
Mary Shelley, Boris Karloff (la criatura) y Peter Cushing (Victor Frankenstein)
Durante estas pequeñas vacaciones volví a leer FRANKENSTEIN o el Moderno Prometeo, la genial obra de Mary Shelley (1797 -1851) y uno de mis libros favoritos. El mito de la vida y su creación, la resucitación de cuerpos, la ética y los experimentos científicos, el monstruo y el horror gótico, la necrofilia y la sexualidad arremeten contra toda especulación posible y crean un ambiente de sala de autopsias. Entonces tomo los algodones con cuidado, manejo el éter impregnado en la hoja de un cuchillo. Habría que saber de la chispa y sus fronteras. Del amor que busca las tumbas, impermeable e impreciso. Una lluvia de formol flota sobre el suelo, huelo su vuelo. Solamente me demoro. Solamente me demoro, por ahora.
Hoy les ofrezco un poema titulado"El sueño de Víctor", que forma parte del por ahora inédito "EL RESTO NO PRESENTA ALTERACIONES". Recuerdo que cuando lo escribí recordé viejas películas de terror y también vinieron a mi mente imágenes del vídeo de Tom Petty, "Mary Jane's Last Dance".
EL SUEÑO DE VÍCTOR